Also available in: English

Fuente: who.int

Acceso a los medicamentos

La Asamblea Mundial de la Salud adoptó hoy una resolución sobre la mejora de la transparencia de los mercados de medicamentos, vacunas y otros productos sanitarios en un esfuerzo por ampliar el acceso.

La resolución insta a los Estados Miembros a mejorar el intercambio público de información sobre los precios reales pagados por los gobiernos y otros compradores de productos sanitarios, y pide mayor transparencia en relación con las patentes farmacéuticas, los resultados de los ensayos clínicos y otros factores determinantes de la fijación de precios a lo largo de la cadena de valor que va del laboratorio al paciente.

En ella se pide a la Secretaría de la OMS que apoye los esfuerzos en pro de la transparencia y supervise los efectos de esta en la asequibilidad y disponibilidad de los productos sanitarios, incluido el efecto de los precios diferenciales.

El objetivo es ayudar a los Estados Miembros a tomar decisiones mejor fundamentadas a la hora de comprar productos sanitarios, negociar precios más asequibles y, en última instancia, ampliar el acceso de la población a dichos productos.

Garantizar el acceso a los medicamentos es fundamental para promover la cobertura sanitaria universal. Los Estados Miembros también expresaron su amplio apoyo a la hoja de ruta de la OMS para el acceso a los medicamentos, las vacunas y otros productos sanitarios, que determinará la labor de la Organización en esta materia durante los próximos 5 años.


Protocolo de Nagoya

La Asamblea de la Salud pidió al Director General que amplíe la colaboración con los Estados Miembros, la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica y las organizaciones internacionales y partes interesadas pertinentes, a fin de proporcionar información sobre las prácticas y disposiciones actuales de intercambio de patógenos, la aplicación de medidas de acceso y de participación en los beneficios, y sobre los posibles resultados en materia de salud pública y otras consecuencias.

La petición se hizo después de que se hubiera examinado un informe de la Secretaría de la OMS sobre las consecuencias para la salud pública de la aplicación del Protocolo de Nagoya, un acuerdo internacional sobre el acceso a los recursos genéticos y la participación justa y equitativa en los beneficios derivados de su utilización.