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Fuente: corresponsalesclave.org

Tanto el gobierno panameño como la sociedad civil enfrentan grandes desafíos para sostener la respuesta al VIH y a la tuberculosis en la etapa de transición.

Por: Bernabé Ruíz Águila

En la ciudad de Panamá, los días 01 y 02 abril, se realiza un taller de capacitación para los promotores que trabajarán en la propuesta de transición para una respuesta sostenible al VIH y la tuberculosis para los años 2019-2021.

Luego que el panel de revisión evaluara las propuestas presentadas por las organizaciones de la sociedad civil para ser sub-receptores, se escogieron a la Asociación Panameña de Personas Trans (APPT)s, la Asociación Viviendo Positivamente (AVP) y a la Asociación de Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá (AHMNP) para ejecutar la propuesta que cuenta con un presupuesto de 2.6 millones de dólares para el primer y segundo año.

Los días 1 y 2 de abril se capacitarán a promotores de pares que serán parte de las intervenciones de la propuesta de transición.

Corresponsales Claves tuvo la oportunidad de conversar con Luis J. Guerra, parte del equipo de la AHMNP, quien indicó que si bien es cierto las metas de hombres gais y otros hombres que tienen sexo con hombres alcanzados para este año es alta, ellos -como organización- ya tienen una estrategia enfocada en el trabajo en pares y pueden cumplir con alcanzar 62 HSH por promotor por mes. La estrategia que utilizaran es de cara a cara; para ello, han realizado un mapeo previo de lugares de reunión y socialización de HSH.

Guerra también comentó que la propuesta de AHMNP fue presentada para hacer actividades en todo el país y que ellos cuentan con las capacidades para alcanzar las metas y un equipo de 16 promotores que fueron parte de la propuesta que finalizó el año pasado y otros nuevos que se están capacitando en este taller. Un desafío que deberán superar en esta etapa de transición es el pago del profesional que realice las pruebas; una barrera impuesta por el gremio de tecnólogos médicos que se resisten a permitir que las personas de sociedad civil realicen las pruebas. Según el miembro de AHMNP, se piensa buscar el apoyo del Ministerio de Salud; de no obtenerlo, van a utilizar fondos de su organización para cubrir ese gasto y cumplir con el compromiso asumido el cual es de 7327 HSH alcanzados para este primer año y de 8137 HSH que se deben realizar la prueba de VIH. El número de hombres testeados es mayor porque abarca el universo de pruebas, sea través de la estrategia de pares o de demanda espontánea.

Por otra parte, la Asociación Viviendo Positivamente, una organización de y para personas con VIH, que en su trayectoria de trabajo ha realizado acciones de prevención con poblaciones claves, incluyendo a las mujeres trabajadoras sexuales, será responsable de la estrategia con esta población. Asociación Viviendo Positivamente participó en la implementación de la anterior propuesta (2016 – 2018) financiada por el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, en consorcio con la Asociación Nuevos Horizontes (ANH) y la Asociación Cambiando Vidas (ACV), con quienes abordaron las tres poblaciones clave. En esta oportunidad, deberán alcanzar 2057 mujeres trabajadoras sexuales a nivel nacional con información, insumos y testeo, con un equipo de 14 mujeres que serán las responsables de la intervención cara a cara y la posterior vinculación al sistema de salud, a las denominadas Clínicas Amigables (CLAM).

Una propuesta de contratación social

La propuesta de transición propone que el Ministerio de Salud se apropie de las estrategias de intervención. Así, se ha definido el costo de los paquetes de servicios esenciales, la provisión y administración que deberán ser brindados por organizaciones de la sociedad civil, que seguirán haciendo su trabajo, pero esta vez con apoyo financiero de parte del gobierno. Lo que se ha conocido como contratación social, una estrategia clave para la sostenibilidad de la respuesta.

Para la contratación social se medirá el rendimiento de acuerdo a los objetivos programados y, tanto el Estado como las organizaciones contratadas, deben tener la capacidad de supervisión y conducción y determinar el alcance y las prestaciones de servicio.

Tuberculosis en la respuesta

El componente de TB, al igual que en la propuesta pasada, va a ser ejecutada por los promotores de salud del Ministerio de Salud y esto debido a que en Panamá no hay organizaciones o grupos de personas con tuberculosis abiertamente conocidos y que se hayan postulado a la convocatoria. Uno de los retos vigentes es reactivar la Organización Panameña en contra de la Tuberculosis, la cual estuvo activa hasta la década de los años 90.

Para el éxito de la propuesta de transición es clave la cooperación entre el estado y la sociedad civil, que va más allá de la contratación social y la asignación del presupuesto público necesario para asimilar todas las estrategias comunitarias, sino que pasa por el genuino compromiso de acercarse a las personas más vulnerables al VIH y la tuberculosis y acoger las experiencias exitosas de la sociedad civil para integrarlas a los sistemas estatales.

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