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Fuente:  POZ

Una crisis económica que conlleva a la desesperación, tratamientos caseros y la muerte.

Por Cameron Gorman

En Venezuela, aquellos que viven con VIH se están quedando sin opciones cuando se trata de medicamentos para el VIH, los cuales están disminuyendo debido a una crisis económica, es así que tiempos desesperados requieren medidas desesperadas. Según el Miami Herald, las personas están recurriendo a remedios naturales y caseros como un sustituto de los medicamentos que salvan vidas.

El informe inicia con Jesús Eduardo Rodríguez, quien utiliza una planta llamada guásimo para tratar su VIH. Él mezcla las hojas de la planta con agua y bebe la mezcla tres veces al día.

«Desde que comencé a tomarlo, me he sentido mejor», dijo Rodríguez, de 50 años, al periódico. «¿Tal vez este es el remedio que Dios me envió después de todas mis oraciones?» Rodríguez no está solo. Un médico venezolano, Carlos Pérez, dijo que la mayoría de sus 160 pacientes con VIH han estado usando la planta, que según los informes es rica en taninos y polifenoles, propiedades que se cree ayudan a combatir el virus. Sin embargo, no hay pruebas científicas sólidas de que el tratamiento realmente funcione.

Debido a la crisis económica de Venezuela, incluso medicamentos básicos como antibióticos y analgésicos son escasos. Además, los hospitales a menudo no pueden realizar la prueba del VIH y los condones son escasos.

«Es como si Venezuela hubiera regresado a la década de 1980, cuando la gente solía tomar cartílago de tiburón y uña de gato para tratar el VIH», antes de que la medicación antirretroviral se convirtiera en la norma, dijo Jesús Aguais, fundador de Aid For AIDS (AFA). «Esta crisis es increíblemente profunda». AFA es una organización internacional que brinda medicamentos contra el VIH no utilizados a personas que viven con el virus en 43 países, incluida Venezuela.

Mauricio Gutiérrez, un activista del VIH en el país, le dijo al Herald que a principios de 2018, menos del 30 por ciento de los registrados en el Programa Nacional de Sida en Venezuela recibían algún tratamiento. Ahora, dice, casi nadie puede obtener medicamentos antirretrovirales.

«Una vez más, estamos empezando a ver los efectos devastadores de… el VIH, y estamos viendo morir a las personas con VIH», dijo Gutiérrez. «Estas son muertes que podrían haberse evitado».

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