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Fuente: Aidspan

Por: Charlie Baran

La Red de Defensores señala que existen tendencias preocupantes en cuanto al financiamiento del VIH, TB y malaria. El informe presentado es un llamado a la acción.

“Si se mantienen los niveles de inversión y planificación que existen en la actualidad [para combatir el VIH, la TB y malaria], los objetivos trazados a nivel mundial serán inalcanzables para el 2025 y 2030”, asegura el informe elaborado por la Global Fund Advocates Network (GFAN) (Red de Defensores del Fondo Global (GFAN)): “Medidas para retomar nuestro compromiso para poner fin a las epidemias”. Este documento se publicó el 25 de julio durante la Conferencia Internacional sobre el Sida celebrada en Ámsterdam y se encuentra disponible en línea. El informe sostiene que “un estancamiento o una reducción en las donaciones internacionales provocadas por supuestos progresos alcanzados mediante la implementación de métodos de trabajo más eficientes y una mayor inversión interna haría menos posible controlar y poner fin a las epidemias”.

El informe hace un llamado a la comunidad mundial para “retomar su compromiso” proporcionando información sobre las tendencias epidemiológicas (reducciones a ritmo lento o menor de las personas infectadas y muertes provocadas por el VIH, TB y malaria), así como datos que demuestran que incluso los niveles actuales de asistencia internacional para dichas enfermedades no son suficientes para alcanzar los objetivos trazados a nivel mundial. Para la Red de Defensores del Fondo Mundial, “retomar su compromiso” significa básicamente que se deben aumentar las donaciones de los donantes y países encargados de la implementación de las medidas de control de enfermedades, lo cual puede lograrse a través de mayores contribuciones al Fondo Mundial para el periodo de reposición del próximo año. El punto central del informe presenta una afirmación audaz y bien documentada que enfatiza la necesidad de financiamiento a nivel mundial de estas tres enfermedades para el periodo 2020-2022, la cual se financiará a través del Sexto Periodo de Reposición (ver la imagen líneas abajo). En concreto, para el Fondo Mundial, el informe sostiene que los donantes deben aumentar sus promesas de financiamiento al menos en un 22 % con respecto a la reposición anterior, la cual tuvo lugar en setiembre de 2016 en Montreal y corresponde al periodo 2017-2019.

 

Imagen 1: Necesidad financiera a nivel mundial para retomar nuestro compromiso

 

(extraído de “Retomemos nuestro compromiso para poner fin a las epidemias”)

Retomemos nuestro compromiso

Se requiere un monto de USD 46 mil millones anuales para combatir el VIH, la tuberculosis y malaria en los países con ingresos bajos o medios

Se calcula que, por lo menos, se requerirá una inversión de USD 14.55 – USD 18 mil millones a través del Fondo Mundial para el Sexto Periodo de Reposición (2020-2022), lo cual requiere un aumento del 22 %, como mínimo, comparado con las promesas anunciadas equivalentes a USD 11.9 mil millones para el Quinto Periodo de Reposición (2017-2019).

 

Gastos actuales

Países con ingresos bajos y medios (último año)

 

Asistencia anual requerida para el período 2020-2022

Países con ingresos bajos y medios

 

Inversión total Asistencia internacional total Inversión total requerida Asistencia internacional total requerida
VIH USD 17.9 mil millones USD 8.9 mil millones (de los cuales $1.7 mil millones se han utilizado a través del Fondo Mundial) USD 26.2 mil millones para 2020

USD 22.3 mil millones para 2030

USD 11.6 mil millones para 2020 (de los cuales por lo menos USD 2 – USD 2.5 mil millones se usarán a través del Fondo Mundial)
Tuberculosis USD 6.9 mil millones USD 1.1 mil millones (de los cuales $800 millones se han utilizado a través del Fondo Mundial) USD 13 mil millones USD 1.3 mil millones para 2020 (de los cuales por lo menos $800 millones – USD 1 mil millones se usarán a través del Fondo Mundial)
Malaria USD 2.7 mil millones USD 1.9 mil millones (de los cuales $1.1 mil millones se han utilizado a través del Fondo Mundial) USD 6.5 mil millones para 2020

USD 8.7 mil millones para 2030

USD 4.5 mil millones para 2020 (de los cuales por lo menos USD 2 – USD 2.5 mil millones se usarán a través del Fondo Mundial)
Total USD 27.5 mil millones (de los cuales USD 15.6 mil millones se han utilizado por países con ingresos bajos y medios)

 

USD 11.9 mil millones (de los cuales USD 3.6 mil millones se han utilizado a través del Fondo Mundial) USD 46 mil millones para 2020 USD 18 mil millones para 2020 (de los cuales USD 5 – USD 6 mil millones se usarán anualmente a través del Fondo Mundial)
Estos cálculos se han obtenido sobre la base de los datos disponibles proporcionados por nuestros colaboradores técnicos. La Red de Defensores del Fondo Monetario (GFAN) facilitará el diálogo permanente entre los colaboradores y la sociedad civil, así mismo proporcionará información actualizada sobre estos cálculos según sea el caso.

 

Nota sobre el gráfico precedente: Días después de la publicación del informe, la asociación Stop TB presentó una serie de estimaciones actualizadas sobre la necesidad de una respuesta global a la TB. En la Conferencia Internacional sobre el Sida de 2018, Stop TB afirmó que, en efecto, se requiere USD 65 mil millones de dólares para combatir casos de tuberculosis para el periodo 2018-2020, lo cual indica que se requiere duplicar la inversión actual. De acuerdo con estas nuevas cifras, se requiere por lo menos USD 14 mil millones por año, comenzando a partir de 2020, de los cuales USD 1.6 mil millones, como mínimo, se deberían canalizar a través del Fondo Mundial. Durante la conferencia, la Red de Defensores del Fondo Mundial emitió un comunicado de prensa que refleja estas cifras actualizadas.

‘Peligros en la respuesta mundial a las epidemias’

Para ilustrar la afirmación hecha sobre la necesidad de retomar su compromiso para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible para poner fin a las epidemias de VIH, TB y malaria para 2030, el informe destaca seis tendencias preocupantes.

Las adolescentes y mujeres jóvenes expuestas a riesgos

A la cabeza de la lista se encuentra el hecho de que la generación más grande de adolescentes y mujeres  jóvenes (recientemente denominada “explosión demográfica” en la Conferencia Internacional sobre el Sida de 2018) se enfrenta a una serie de amenazas a su salud, bienestar y seguridad en general. Cada año más de 350,000 niñas adolescentes y mujeres jóvenes se infectan con VIH en países de ingresos bajos o medios. Esta tasa de infección contrasta con la tasa de disminución en otras poblaciones, “lo cual demuestra que existe la posibilidad de que se incremente la epidemia de VIH a medida que estos grupos de población joven se desplace”. El informe sostiene que, en caso de que no se logre controlar la Infección por VIH en estas poblaciones, no podrá concretarse el objetivo de acabar con dicha epidemia en los próximos 12 años.

En su declaración durante una conferencia de prensa en Ámsterdam celebrada con el fin de proporcionar mayor información sobre el informe, Maurine Murenga, miembro de la Delegación de las Comunidades de la Junta Directiva del Fondo Mundial afirmó que “El informe nos muestra datos aterradores, no solo en términos de cifras, sino también en terminos de que la epidemia está en aumento. Necesitamos muchos más recursos para poder hacerle frente a esta situación. Si no contenemos esta epidemia ahora, luego será demasiado tarde. Es necesario aumentar nuestros esfuerzos.”

Abandono de las poblaciones clave y vulnerables

Otra amenaza principal es el abandono permanente, por parte del sistema de salud, que sufren las poblaciones clave y vulnerables que padecen de estas tres enfermedades. El informe proporciona datos actualizados de amfAR: the Fundación para la Investigación del Sida, los cuales muestran que 80 % de nuevas infecciones de VIH se encuentra fuera de África subsahariana y 25 % de estas infecciones ocurren entre las poblaciones clave y sus parejas sexuales. Las personas que viven con VIH y otras poblaciones clave tienen altas posibilidades de adquirir tuberculosis y morir como consecuencia de dicha enfermedad. Los inmigrantes, una población mundial en constante crecimiento, siguen manteniendo los niveles de riesgo más altos de VIH, tuberculosis y malaria. No obstante su creciente visibilidad en discursos mundiales sobre la salud, las actividades financiadas para el control de estas tres enfermedades en poblaciones clave aún no cuenta con los niveles adecuados y estas poblaciones corren el riesgo de ser marginadas en algunos países con ingresos medios, ya que los donantes (como el Fondo Mundial) están dejando a un lado a estas poblaciones para que puedan defenderse de gobiernos hostiles.

Vulneración de los derechos humanos

Una consecuencia del abandono que sufren las poblaciones clave es la creciente frecuencia con la que los derechos humanos son vulnerados. Tal como enfatiza el informe: “A nivel mundial se ha reportado un deterioro en las situaciones relacionadas con los derechos humanos en cada región del mundo”. Asimismo, en el informe se reconoce que la función principal de los derechos humanos es alcanzar objetivos de desarrollo sostenible, principalmente aquellos relacionados con la salud y otros aspectos. Si bien es cierto que existe una tendencia mundial que favorece muy poco el respeto de los derechos humanos, el informe señala que el Fondo Mundial es un organismo influyente que actúa en beneficio de los derechos humanos, dado que entre sus requisitos para proporcionar apoyo se establece que los países beneficiarios deben respetar los derechos humanos de las personas y usar enfoques no discriminatorios de salud.

Mayores casos de resistencia a medicamentos y menor acceso a ellos

Otros de dos “peligros” principales están relacionados con los medicamentos: un número creciente de casos de farmacorresistencia y menos acceso a medicamentos. Indeleblemente ambos peligros se encuentran relacionados. Al mismo tiempo en el que las empresas y organismos públicos buscan “obtener un mayor número de ingresos” por los medicamentos capaces de salvar vidas, el informe señala que los esfuerzos realizados para mitigar los casos de farmacorresistencia a determinados medicamentos vitales no han sido desarrollados o implementados adecuadamente. La combinación de ambos problemas representa un gran desafío para los esfuerzos desplegados para controlar las epidemias, sin incluir el escalamiento necesario al que hace referencia el informe.

Estancamiento o disminución de la asistencia internacional en el momento que se requiere un aumento

Por último, se manifiesta que existe una desproporción entre la asistencia internacional existente y aquella que se requiere a nivel mundial. A medida que muchos países con epidemias importantes de VIH, tuberculosis y malaria dejan de ser países de ingresos bajos y comienzan a convertirse en países de ingresos medios, el criterio usado por los donantes en cuanto a su inversión en dichos países resulta más endeble. Esta decisión se podría interpretar como un castigo al éxito logrado por los países beneficiarios. La reducción en las inversiones de los donantes en países con ingresos medios cuando estos comienzan a controlar algunas amenazas epidémicas conlleva un retroceso en su avance, lo cual puede tener “resultados desastrosos”, según se manifiesta en el informe. Asimismo, dicho documento enfatiza la lamentable realidad de que “más del 70 % de personas que padecen alguna de estas tres enfermedades viven en países con sistemas de salud en crisis”. Independientemente de su clasificación por ingresos y el aumento de inversiones nacionales en diversos países, los países con ingresos bajos y medios dependen mayormente de la ayuda internacional para combatir sus epidemias, tal como se observa en la tabla a continuación.

Tabla 1. Asistencia internacional proporcionada a países con ingresos bajos o medios

(extraído de “Retomemos nuestro compromiso para poner fin a las epidemias”)

En 2017, en los países de ingresos bajos y medios, la asistencia internacional contabilizada fue la siguiente:
Enfermedad Porcentaje de gasto Asistencia internacional Gasto total
VIH 40 % USD 9 mil millones USD 17.9 mil millones
TB 16 % USD 1.1 mil millones USD 6.9 mil millones
Malaria 69 % USD 1.9 mil millones USD 2.7 mil millones

Un plan para retomar el compromiso

Este informe es un llamado a una “acción inmediata” para retomar el compromiso con las poblaciones afectadas por estas enfermedades y propone cinco planes para poder implementar dichas acciones. Cada uno de estos planes está dirigido a un grupo determinado de las partes interesadas. Debido a que el informe describe estos planes de manera concisa y puntual, hemos optado por reimprimir la versión original para los lectores de GFO.

 

1.      Los gobiernos donantes y países participantes deben reconocer la urgencia y los peligros de la situación actual, y movilizar todos los recursos necesarios sin demora. Los colaboradores técnicos han estimado que el financiamiento total requerido para combatir el sida, la tuberculosis y la malaria asciende a USD 46 mil millones anuales, de los cuales la Red de Defensores del Fondo Mundial estima que por lo menos se deberá invertir entre USD 14.55 a USD 18 mil millones a través del Fondo Mundial para el Sexto Periodo de Reposición (2020-2022). Esto reflejaría un aumento mínimo de 22 % en comparación con las promesas anunciadas equivalentes a USD 11.9 millones para el Quinto Periodo de Reposición (2017-2019). Esto requiere que los gobiernos donantes aumenten sus promesas al Fondo Mundial para la reposición correspondiente al periodo 2010-2022, tan pronto sea posible.

2.      Los expertos en materia de políticas y los responsables de adoptar decisiones deben conocer, informar y enfatizar que los esfuerzos actuales para combatir el VIH, la tuberculosis y la malaria no son suficientes para alcanzar los objetivos trazados y actualizar las estrategias propuestas para responder adecuadamente ante las epidemias con el fin de terminar con estas tres enfermedades.

3.      Los colaboradores técnicos, en particular la OMS, ONUSIDA y las asociaciones como Stop TB y Roll Back Malaria, deben reexaminar el progreso y los desafíos actuales y volver a calcular las trayectorias epidémicas actuales, así como la necesidad de recursos a nivel mundial.

4.      El Fondo Mundial, dado su historial de éxito y rol central en el financiamiento de respuestas financieras, debe ser ambicioso al trazar metas para los ciclos de reposición para el periodo 2020-2022. Asimismo, debe adoptar una posición firme al comunicar las consecuencias de la inacción de las partes involucradas.

5.      Los defensores deben exigir mayor asistencia internacional para mejorar la salud de las poblaciones, incluidos los programas para combatir el VIH, la tuberculosis y la malaria, e instar a los gobiernos a construir sistemas de salud resilientes y sostenibles, así como a cumplir sus compromisos en materia de salud.

 

Difusión de los resultados del informe

Mientras los autores de documentos de incidencia política esperan que otros utilicen las estadísticas y los argumentos que presentan, la Red de Defensores del Fondo Mundial ha dado un gran paso gracias a su informe “Retomemos nuestro compromiso”. En lugar de solo escribir y publicar el informe, la red proporcionó una serie de documentos justificativos para que los defensores puedan utilizarlos y así expandir su utilidad e impacto. En la página donde se publicó el informe, los lectores pueden acceder a plantillas prefabricadas para comunicados de prensa y publicaciones en redes sociales, así como a gráficos, imágenes, diapositivas y “listas con puntos clave de discusión” que pueden usar según su criterio. Asimismo, se encuentra disponible un resumen del informe en francés, español y ruso. Aunque dicho resumen no proporcione muchos detalles, se puede acceder a secciones importantes con gran contenido estadístico sobre las tres enfermedades en la versión completa, los cuales pueden servir para que los defensores puedan sustentar diversos casos haciendo uso de los datos que allí aparecen.

El informe y los documentos justificativos representan un trabajo minucioso y coordinado, elaborado con la finalidad de influir en los resultados del Sexto Periodo de Reposición del Fondo Mundial, el cual comenzará a inicios del próximo año. Dicho informe se elaboró en consonancia con la misión de la Red de Defensores del Fondo Mundial, con el fin de apoyar la incidencia política para aumentar las donaciones en futuras reposiciones, tal como se hizo en reposiciones anteriores.

Durante la conferencia de prensa, Mike Podmore, Director Ejecutivo de STOPAIDS, una asociación con sede en el Reino Unido, y miembro de la Delegación de ONG de Países en Desarrollo de la Junta Directiva del Fondo Mundial proporcionó información sobre la función de este informe. “En las reposiciones previas, existía una especie de dinámica establecida entre los donantes y defensores. Los donantes comenzaban las discusiones con frases como: ‘el contexto económico y político actual plantea un gran desafío, así que es poco probable que nuestras donaciones aumenten. Sería cuestión de suerte mantener el financiamiento actual’.

“Intentan bajar nuestras expectativas, pero nosotros optamos por no hacer caso a dichas afirmaciones y pedir la asistencia que realmente se requiere para ponerle fin a las epidemias”, afirmó Podmore. “En esta oportunidad las cosas son diferentes porque, por desgracia, el pesimismo ocupa un lugar sustancial. El contexto político es muy complicado en varios de los principales países donantes, y las brechas existentes en cuanto al financiamiento de estas tres enfermedades parecen haber aumentado. Este informe busca enfrentar la actitud pesimista que existe y hace un llamado a la acción.”

 

Lectura complementaria:

Para leer el informe “Get Back on Track” (Retomemos nuestro compromiso) y material relacionado, visite http://www.globalfundadvocatesnetwork.org/campaign/get-back-on-track/#.W3NpRX4nZTb

Para mayor información sobre la Red de Defensores del Fondo Global, visite http://www.globalfundadvocatesnetwork.org/

Para mayor información sobre amfAR: Fundación para la Investigación sobre el Sida, visite https://www.amfar.org/

Para mayor información sobre la “explosión demográfica” y prevención del VIH entre la población joven, visite The Lancet en https://www.thelancet.com/pdfs/journals/lanhiv/PIIS2352-3018(16)30058-3.pdf