Also available in: English

Autora: Kataisee Richardson

Entre las dificultades están el estigma, la discriminación y la violencia de género

Hace poco, la Junta Directiva del Fondo Mundial aprobó una subvención al Receptor Principal (RP) de la sociedad civil denominado «Centro de Información y Recursos para el Desarrollo (CIRD)», de Paraguay. El periodo de implementación previsto para esta subvención es del 1 marzo de 2018 al 28 de febrero de 2021.

Al revisar la solicitud de continuación de financiamiento para el programa de VIH de Paraguay, el Panel de Revisión Técnica (PRT) observó que, a pesar de enfrentar constantes dificultades como el estigma, la discriminación y la violencia de género, el programa de VIH de Paraguay había logrado avances, sobre todo en cuanto a legislación, prestación de asesoramiento jurídico, talleres de sensibilización, provisión de terapia antirretroviral (TAR) y sistemas de información sobre gestión de la salud.

La solicitud de financiamiento resalta el hecho de que, si bien en Paraguay no existen leyes que de forma explícita penalicen a las personas por su identidad de género u orientación sexual, sí ha habido un repunte de los actos crueles, degradantes y violentos en contra de dichas poblaciones. En 2016, casi la mitad (42 %) de las denuncias presentadas en el Centro de Consejería y Denuncias de VIH/sida y Derechos Humanos estaban relacionadas con la orientación sexual o la identidad de género. Así, se ha identificado que el temor a la discriminación y a la revictimización es un obstáculo para acceder a la justicia. No obstante, la subvención para combatir el VIH ha apoyado acciones de incidencia que han dado como resultado (1) la adopción de una resolución del gobierno que permite que las personas trans utilicen el nombre que prefieran en los centros de salud administrados por los ministerios y (2) la realización de talleres de sensibilización para combatir las actitudes discriminatorias entre el personal de salud.

La solicitud de financiamiento señala que la epidemia del VIH en el país se mantiene estable y se concentra en poblaciones clave. Debido a ello, la solicitud se enfoca en personas trans, hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y trabajadoras sexuales, en quienes la prevalencia del VIH se estima en 26 %, 13 % y 1,27 %, respectivamente. Esto contrasta con la prevalencia de VIH en la población general, que era de 0,43 % en 2015.

Si bien la incidencia ha venido disminuyendo ligeramente desde 2010, la tasa de mortalidad ha aumentado. Esto se debe en parte a diagnósticos tardíos y a las brechas en la vinculación a la atención, retención y adherencia a la TAR. Como resultado de lo que el PRT calificó como «reducción» de la subvención del Fondo Mundial para el ciclo 2017–2019, las intervenciones dirigidas a otras poblaciones clave (como personas que usan drogas y personas en lugares de reclusión como cárceles y centros de detención) se cubrirán con fondos nacionales.


El monto de financiamiento que el MCP solicitó y que el Fondo Mundial aprobó fue de 4,4 millones de dólares. Además, Paraguay también presentó una solicitud priorizada de monto por encima de la asignación de 1,8 millones de dólares, de los cuales el PRT identificó 1,4 millones como demanda de calidad. Se identificaron eficiencias de 79 389 dólares durante la concesión de la subvención, monto que se utilizó para financiar algunas de las actividades de la solicitud priorizada de monto por encima de la asignación. Al final, 1,3 millones de dólares se registraron como demanda de calidad no financiada (DCNF).
El Banco Mundial y el Fondo Mundial clasifican a Paraguay como un país de ingresos medianos altos.

Fortalezas destacables

El PRT consideró que la solicitud de financiamiento para el VIH era técnicamente sólida y que tenía orientación estratégica. Señaló que el programa del VIH seguía siendo relevante y apropiado para la epidemia, que su desempeño ha sido adecuado y constante, y que existía un fuerte compromiso a nivel de país que se veía reflejado en el aumento del porcentaje cubierto con financiamiento nacional en Paraguay. El PRT observó que el hecho de enfocarse en tres poblaciones clave (hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, personas trans y trabajadoras sexuales) y en cerrar brechas en la cascada de atención está plenamente alineado con el Plan Estratégico Nacional (PEN) y con la estrategia mundial 90-90-90 de ONUSIDA. Por último, el PRT indicó que Paraguay ha abordado de forma exitosa los cinco problemas señalados por el PRT y el Comité de Aprobación de Subvenciones (CAS) cuando revisaron la solicitud de financiamiento del ciclo 2014–2016. Dichos problemas eran los siguientes:

  1. Seguir validando la estimación del tamaño de la población clave (en 2017 se mapeó a la población clave).
  2. Modificar la priorización del plan de expansión de la TAR para incluir a pacientes coinfectados, personas encarceladas y otras poblaciones clave y vulnerables.
  3. Revisar el plan de monitoreo de la TAR y los indicadores para alinearlos con las directrices y normas internacionales, y garantizar estrategias para mejorar la adherencia.
  4. Definir y monitorear de forma clara las relaciones y la colaboración entre organizaciones de la sociedad civil (OSC) para garantizar que los programas de prevención sigan siendo eficaces y mantengan objetivos claros.
  5. Presentar un desglose detallado del presupuesto de gestión del programa.

Debilidades, brechas y acciones

El PRT identificó tres problemas relacionados con la solicitud de financiamiento que la Secretaría debía resolver. Dichos problemas se abordaron de manera parcial durante la concesión de la subvención y se abordarán plenamente durante la etapa de implementación de la subvención. A continuación, se presenta un resumen de los problemas junto con los resultados obtenidos hasta la fecha.

PROBLEMA: La cascada de atención en VIH para poblaciones clave, especialmente para hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y personas trans, presenta un bajo desempeño. El PRT recomendó que el MCP mejore aún más sus acciones o que diseñe intervenciones concretas adicionales para continuar mejorando la cascada de atención para cumplir con los objetivos 90-90-90.

Resultado: Paraguay realizará un mapeo de poblaciones de hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, trabajadoras sexuales y personas trans con las «zonas críticas» correspondientes dentro del marco de los estudios de prevalencia de VIH y comportamientos de riesgo asociados. Esto incluirá también datos sobre las personas diagnosticadas, retenidas y en tratamiento (con antirretrovirales), así como sobre el sistema de derivación de pacientes. Esto facilitará el monitoreo de pacientes y el logro de los objetivos nacionales relacionados con la cascada del continuo de atención en VIH. El análisis de estos nuevos datos permitirá el desarrollo de nuevas estrategias para mejorar la prevención del VIH y la vinculación a la atención y al tratamiento, y podría resultar en la reprogramación de la subvención y en la revisión del marco de evaluación del desempeño.

PROBLEMA: Se necesita una mejor planificación de la transición para tener mayores oportunidades de sostenibilidad a largo plazo. El PRT observó que, en un entorno de recursos externos en descenso, debería establecerse un grupo de trabajo multisectorial para desarrollar un plan de transición y sostenibilidad que garantice la continuidad del apoyo a la prevención, pruebas, diagnóstico, tratamiento y atención para poblaciones clave. El PRT añadió además que dicho plan debe ser relevante para las organizaciones de la sociedad civil.

Resultado: Paraguay estableció una Comisión de Transición y Sostenibilidad (TS) liderada por el Viceministro de Salud y compuesta por altos funcionarios y expertos técnicos y administrativos clave. Los principales objetivos de dicha comisión son desarrollar y monitorear el plan de transición, y encontrar soluciones para implementar la contratación social.

PROBLEMA: Se debe garantizar la continuación de la prevención, pruebas, diagnóstico, tratamiento y atención para personas que usan drogas y personas en lugares de reclusión. Dado que estos servicios están pasando de ser financiados por el Fondo Mundial a ser financiados con recursos nacionales, existe la necesidad de que el MCP y el programa nacional del VIH supervisen de cerca estas intervenciones para garantizar que sean eficaces y de gran calidad.

Resultado: Estudios recientes muestran que el consumo de drogas inyectables está disminuyendo. No obstante, el Ministerio de Salud, mediante el Centro Nacional de Control de Adicciones está implementando acciones de incidencia, prevención y diagnóstico para personas que se inyectan drogas. Este año (2018) existen planes para actualizar un convenio de cooperación internacional de hace diez años para reducir la cantidad de pacientes y rehabilitar al mayor número posible de reclusos con problemas de salud, incluidos aquellos con infecciones de transmisión sexual. El convenio actual permite que el programa nacional del VIH brinde capacitación, asistencia técnica, suministros para efectuar pruebas y tratamiento para el VIH a reclusos que se encuentran en centros penitenciarios.

Otras consideraciones

Inicialmente, la solicitud priorizada de monto por encima de la asignación que el PRT calificó como demanda de calidad incluía partidas presupuestarias para la adquisición de lubricantes para preservativos utilizados por hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres, personas trans y trabajadoras sexuales y sus clientes, que ascendían a un total de 79 389 dólares. Ahora, esto será financiado con las eficiencias identificadas durante la concesión de la subvención. No obstante, la adquisición de lubricantes está condicionada a que el RP desarrolle un plan de acción de tres páginas para modificar el marco legislativo nacional para que permita la adquisición de lubricantes como productos médicos para la prevención del VIH y facilite su futuro abastecimiento ininterrumpido.

Panorama general del financiamiento, cofinanciamiento y sostenibilidad

La tabla que aparece a continuación muestra el panorama general del financiamiento que recibe el país para el VIH para el periodo de implementación 2018–2021 de la subvención.

Tabla: Panorama general del financiamiento de Paraguay en el periodo 2018–2021 (M = millones de dólares)

Componente: VIH
Monto estimado del financiamiento que necesita el programa: 101,4 M % de la necesidad de financiamiento Cambio en comparación con el periodo anterior
Total de recursos nacionales 58,3 M 57 % Aumento
Total de recursos externos (de organismos distintos al Fondo Mundial) 0,08 M 0,1 % Disminución
Total de recursos provenientes del Fondo Mundial 4,4 M 4 % Disminución
Total de recursos disponibles 62,8 M 62 % Leve disminución
Brecha de necesidad insatisfecha 38,6 M 38 % Leve aumento

El PRT determinó que Paraguay había asumido suficientes compromisos de cofinanciamiento para el periodo de asignación, de conformidad con lo establecido por la Política de Sostenibilidad, Transición y Cofinanciamiento (Política STC). La inversión proveniente del gobierno seguirá apoyando actividades en las siguientes áreas: compra de medicinas y productos básicos para el VIH (incluida la adquisición de antirretrovirales), gestión de la cadena de suministro, estrategias de comunicación, capacitaciones y recursos humanos.

Pese a la reducción del financiamiento proveniente de donantes externos, para el PRT, Paraguay tiene suficientes recursos financieros y suficiente voluntad política para cubrir la brecha financiera. De hecho, Paraguay fue uno de los primeros países de la región LAC (América Latina y el Caribe) en pasar una evaluación de la preparación para la transición (EPT).

Planificación de la transición

La EPT permitió identificar dos desafíos clave de la transición: mejorar el marco legislativo relativo a los derechos humanos y garantizar la participación a largo plazo de la sociedad civil en la respuesta nacional al VIH. Para tal efecto, la subvención apoyará (1) el financiamiento para que un centro de atención de demandas judiciales pueda contratar a un experto en el ámbito jurídico que persiga casos de estigma y discriminación, así como (2) capacitaciones para profesionales de la salud para que mejore la calidad de la atención que reciben las poblaciones clave. La subvención también apoyará el fortalecimiento de la contratación social para garantizar que las OSC puedan continuar brindando servicios de prevención a poblaciones clave durante el periodo de implementación de la subvención y después de que el país deje de ser elegible para recibir apoyo del Fondo Mundial para acciones de lucha contra el VIH. Estas áreas de trabajo serán incluidas en el plan de transición, el mismo que está en fase de desarrollo.

Si bien el componente de TB de Paraguay recibe actualmente financiamiento de transición y ya no es elegible para más financiamiento, y si bien se prevé que la subvención para combatir la malaria que ha recibido Paraguay será la última, el componente de VIH del país sigue siendo elegible para recibir más financiamiento, pues no aparece en la lista de componentes proyectados para entrar en etapa de transición en 2025 (dicha lista se ha actualizado recientemente; ver este artículo de la presente edición).