Also available in: English

Autor: 

David Garmaise

Se espera que la orden del día incluya temas como la política de elegibilidad, el marco de inclinación al riesgo y qué enfoque aplicar con países no elegibles en situación de crisis

Se espera que en su próxima asamblea del 9 y 10 de mayo de 2018 en Skopie (Macedonia) la Junta Directiva no aborde una amplia cantidad de temas sobre los que deba tomar decisiones, sino más bien se espera que los puntos de la orden del día generen grandes debates en torno a ellos.

Uno de los temas más importantes de la orden del día está relacionado con el Proyecto para la Evolución de los MCP. ¿Qué recomendaciones adoptará la Junta Directiva? ¿Acaso la Junta Directiva aprobará financiamiento adicional para los MCP? ¿De cuánto dinero estaríamos hablando? ¿De dónde provendrían esos fondos? (Para más detalles, ver este artículo.)

La política de elegibilidad es otro tema de igual importancia. En un artículo de la edición N° 334 del OFM ya hemos señalado los puntos más relevantes de esta política que han sido objeto de debate, y entre ellos podemos mencionar la reducción de la cantidad de categorías de causas de carga de enfermedad, la disponibilidad de datos sobre la prevalencia del HIV para poblaciones clave, la entrega de una segunda asignación de financiamiento de transición y posibles modificaciones de la «Regla de las ONG» y la «Regla del G20».

En relación con lo anterior, se espera que la Junta Directiva debata sobre qué enfoque debe aplicar el Fondo Mundial frente a países no elegibles en situación de crisis. Este tema surgió, en parte, debido a la situación que se vive en Venezuela, pues, si bien técnicamente Venezuela no cumple con los requisitos de elegibilidad establecidos por el Fondo Mundial por ser un país de ingresos medianos altos con una carga de enfermedad moderada, el país está atravesando por una terrible crisis sanitaria y económica. El Grupo Ejecutor, en un documento que presentó a la Junta Directiva en su asamblea de noviembre de 2017, le solicitó al Fondo Mundial «seguir explorando mecanismos concretos para apoyar los esfuerzos para hacer frente a esa crisis sanitaria sin precedentes y desarrollar un enfoque más proactivo y eficaz que pueda aplicarse con países en crisis». (Ver otros artículos del OFM aquíaquíaquí y aquí).

También se espera que la Junta Directiva apruebe el marco de inclinación al riesgo, que es un tema sobre el que ha estado debatiendo el Comité de Auditoría y Finanzas. Este ha sido un punto sensible en el pasado debido a que el Fondo Mundial aplica un enfoque de «tolerancia cero» frente al fraude y la corrupción, y a algunos miembros de la Junta Directiva se les hace difícil lidiar con la idea de que el Fondo Mundial podría llegar a adoptar una política que indica que tolera cierto nivel de riesgo.

Por último, se espera que la Junta Directiva debata propuestas para fortalecer los procesos para asumir posiciones de liderazgo dentro de la propia Junta, sobre todo en cuanto a los cargos de presidente y vicepresidente de la Junta Directiva. El mandato de la actual presidenta (Aida Kurtovic) y el actual vicepresidente (John Simon) terminará en marzo de 2019, y ya en la asamblea de noviembre de 2017 de la Junta Directiva se presentó un documento con opciones para futuros procesos de selección. (Ver artículo del OFM.)

Esta será la primera asamblea en la que participará el nuevo Director Ejecutivo del Fondo Mundial, Peter Sands, y Aidspan informará sobre los resultados de la asamblea de la Junta Directiva en su próxima edición del 11 de mayo.

Nota: También se espera que la Junta Directiva vote electrónicamente para designar a los miembros del Comité de Estrategia, del Comité de Auditoría y Finanzas, y del Comité de Ética y Gobernanza por un mandato de dos años, que empezaría después de la asamblea de la Junta Directiva de mayo del presente.